La segunda sesión era, de alguna manera, nuestra primera: nos proponemos iniciar un viaje que dure el trimetre, hablando de la remezcla. Como puntos de partida queríamos trabajar la escucha y la resignificación.

Trabajar la resignificación pasaba por expresar el significado y a nivel pedagógico nos parecía interesante utilizar elementos mediadores y otras expresiones no verbales.

Para la escucha diseñamos unas dinámicas de expresión corporal. Les pedimos que se fijasen en algunos elementos en concreto (ritmo, altura tonal, textura) y que expresasen lo que oían mediante movimientos o baile.

También jugamos al “¿A qué suena?” y utilizando comida, colores, emociones u otras ideas más o menos abstractos, les pedíamos que asociasen los fragmentos musicales con alguno de esos elementos.

La última parte consistió en dibujar, en grupos, lo que que estaban oyendo. Al principio con dibujo libre y luego animándoles a dejar el dibujo figurativo y a bailar la música con el pincel.

Para esta sesión queríamos que la tecnología estuviese en un segundo plano y reutilizar en lo posible los mismos fragmentos musicales que la sesión anterior. No sólo era más simple técnicamente de montar (y nos acercamos así hacia algo más realista/replicable) sino que también nos permite experimentar con materiales conocidos.

Recompensa

Hemos pasado apenas cuatro horas acompañadxs de lxs pekes y es difícil enumerar la cantidad de sensaciones y emociones que hemos vivido allí. El interés y receptividad y el nivel de colaboración de chavales y chavalas ha superado nuestras expectativas. Nos ha reafirmado en nuestra idea de seguir ahondando en el juego como motivadora del aprendizaje.

También nos hemos dado cuenta de que nuestras planificaciones de cada sesión son demasiado ambiciosas a nivel de contenidos. Por ejemplo, en la segunda sesión había una parte en la que se “remezclaban” los dibujos, pero durante el desarrollo descartamos hacerla, no sólo por falta de tiempo, sino porque la experiencia de “bailar con el pincel” estaba siendo muy jugosa y no queríamos detenerla.

Por otro lado creemos que van apareciendo conceptos en el aula y que lxs pekes empiezan a pensar activamente en ellos (el principio del aprendizaje!) pero también nos hemos dado cuenta que nos falta un tiempo final para articular y poner en palabras algunas ideas para ayudar a asentar conocimientos.

Nos proponemos ir mejorando la interrelación entre lo que trabajamos nosotrxs y el resto de los docentes del centro.