La idea general de este primer curso es probar y experimentar. Desarrollar los objetivos pedagógicos y hacer propuestas concretas para cada sesión; probar cacharros y tecnologías que nos puedan ayudar en esos objetivos; probar cómo estamos en el aula y cómo se sienten lxs peques con nuestras propuestas.

Con la primera sesión buscábamos despertar el interés por el proyecto e introducir algunos elementos fundamentales de los talleres antropoloops (músicas tradicionales, diversidad, mezcla, tecnología).

Para eso decidimos diseñar una actividad que incluyese las tres fases en las que dividimos el proceso de remezcla: escucha, selección y composición. También queríamos que hubiese una presencia importante de elementos tecnológicos, para testear su uso y la respuesta entre lxs alumnxs.

El primer día

Llegamos una hora antes al centro para preparar el aula: montamos un Makey Makey con 16 pads para lanzar sonidos distribuidos en diferentes mesas y preparamos el proyector para visualizar esos sonidos en un mapa del mundo.

Una vez llegaron lxs pekes, hicimos las correspondientes presentaciones y les mostramos el manejo del cacharro. El MakeyMakey es un pequeño dispositivo que se conecta al ordenador por usb y que permite (entre muchas cosas) lanzar sonidos. Funciona cerrando un circuito eléctrico, normalmente juntando los extremos de dos cables, pero aprovechamos que el cuerpo humano es conductor de electricidad, y montamos un sistema con papel albal que se activa haciendo una cadena humana.

IMG-post-1b-s

La idea es que trabajando en grupo, hiciesen cadenas humanas para lanzar los sonidos y que al combinar esas cadenas humanas, se remezclasen los fragmentos musicales. Nos preocupaba que, debido a la sobreexposición que tenemos en nuestra sociedad a aparatos digitales de toda índole, una cosa tan “low-tech” como esta no les llamase la atención, pero nuestras dudas se desvanecieron al ver la cara de emoción en lxs pekes. La sorpresa para ellxs fue total.

A nosotrxs también nos sorprendió su receptividad hacia las sonoridades más extrañas y su memoria musical cuando algún fragmento les llamaba la atención (la rueda de san miguel). Y aunque la sesión tuvo algunos momentos más caóticos (como esperábamos) cumplió perfectamente su cometido de entusiasmarnos a todxs (pekes y grandes) y salimos de allí muy contentxs.